La TV de hoy en día dejó de ser aquel instrumento de entretenimiento e información, para convertirse en una adicción de chicos y grandes que se basa más en una interacción donde el televidente puede participar desde su casa por telefóno o ir al propio programa.
Por otro lado, lo personajes tapan a los autores, las personalidades polémicas a los buenos guíones… todo se personifica mucho más, y en este nuevo “teleshow” lo “que se habla” pasa a un segundo plano, para dejar en un pedestal a “quien lo habla”.
Ya no se trata de mirar nada más, sino de estar atrapados en un nuevo mundo: el de la televisión. Y en esto se basa este blog.
